Significado del socialismo científico

      Comentarios desactivados en Significado del socialismo científico

El Socialismo Científico era un proyecto social que buscaba formas de superar las dificultades sociales que se estaban agravando en Europa como resultado de la Revolución Industrial.

El Socialismo Científico, creado por Karl Marx (1818-1883) y Friedrich Engels (1820-1895), fue llamado así por la base científica con la que formularon sus doctrinas, basadas en análisis de la evolución del hombre, la historia y los mecanismos de la explotación capitalista.

Las ideas básicas del socialismo científico revolucionaron las concepciones socialistas de los siglos XIX y XX y se pueden encontrar en algunas de las principales obras de Marx, como el Manifiesto Comunista, El Capital y la Crítica de la Economía Política.

Socialismo utópico

El socialismo utópico, así llamado por Marx y Engels, concebía la igualdad social sin tener en cuenta las dificultades y sin señalar caminos viables para conquistarlas.

Los socialistas utópicos, entre ellos Saint-Simon, Charles Fourier, Robert Ower y Joseph Proudhon, criticaban la sociedad capitalista, pero tenían una visión superficial de las verdaderas causas de los conflictos sociales. Sólo querían una sociedad no capitalista, en la que hombres y mujeres vivieran en armonía, sin competir entre ellos.

Socialismo y Capitalismo

El socialismo predicaba la creación de un nuevo sistema económico y social, en el que los medios de producción pertenecían a los trabajadores. Este sistema nacería con la desagregación del capitalismo, que según Marx y Engels, no duraría para siempre.

Mientras que en el capitalismo la sociedad se dividía en dos clases sociales, la de los dominantes (los propietarios de los medios de producción) y la de los dominados (los que no tenían posesión y estaban sujetos a los explotadores), en la sociedad socialista el Estado seguiría existiendo no ya como instrumento de defensa de la clase dominante, sino como guardián y defensor de los intereses colectivos.

Con el fin de las desigualdades sociales y, por consiguiente, de los conflictos de clase, ya no habría necesidad del Estado. Esto significa que, para Marx, el socialismo fue una etapa de transición para llegar al sistema comunista. En este nuevo sistema, la comunidad sería responsable de la producción y administración de los bienes.