Significado de la recuperación judicial

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La reorganización judicial es una medida legal que se utiliza para tratar de evitar la quiebra de una empresa.

Cuando una determinada empresa tiene dificultades para pagar sus deudas, puede recurrir a la solicitud de recuperación judicial para garantizar la reestructuración de la empresa y redefinir un plan de rescate financiero de la institución.

La reorganización judicial está prevista en el capítulo tercero de la denominada “Ley de quiebra y reorganización de empresas – LFRE” (Ley Nº 11101, de 9 de febrero de 2005).

“Artículo 47. La reorganización judicial tiene por objeto permitir al deudor superar la situación de crisis económica y financiera, a fin de permitir el mantenimiento de la fuente de producción, el empleo de los trabajadores y los intereses de los acreedores, promoviendo así la preservación de la empresa, su función social y el estímulo de la actividad económica.

Se propuso como reemplazo del concordato, que es también una medida de acuerdo entre la empresa deudora y sus acreedores, para restablecer sus ingresos y así no decretar la quiebra de la empresa.

Cómo funciona

En primer lugar, la empresa debe solicitar la recuperación judicial en los tribunales. Después de la solicitud, debe preparar un expediente del caso y presentarlo al juez responsable.

Si el juez aprueba el caso, autoriza el segundo paso: la preparación de un plan de recuperación. La empresa tiene un límite de 60 días para presentar el plan, de lo contrario el juez la declarará en quiebra.

Después de la presentación oportuna del plan, el juez debe revelarlo a todos los acreedores de la empresa. Tienen hasta 180 días para hablar a favor o en contra del plan de recuperación presentado. Si los acreedores no aprueban el plan de recuperación, el juez declara la quiebra de la empresa. El proceso de negociación entre la empresa y los acreedores está mediado por un administrador nombrado por el tribunal.

Por último, si se aprueba, la empresa entra en un proceso de reorganización judicial, siguiendo los pasos previamente establecidos en el plan de reestructuración económico-financiera de la institución.

Durante la reorganización judicial, las operaciones de la empresa normalmente siguen, pero debe presentar un balance al juez y a los acreedores cada mes sobre la marcha de la empresa.

Si la empresa no cumple con los acuerdos del plan de reorganización judicial, el juez declarará la quiebra de la institución.

Recuperación judicial y extrajudicial

A diferencia de la vía judicial, la reorganización extrajudicial es el acuerdo firmado entre la empresa deudora y los acreedores, sin la intermediación del Poder Judicial.

En este caso, la entidad jurídica y los acreedores definen conjuntamente un plan, con el asesoramiento de abogados especializados en la materia, y se comprometen a cumplir todas las etapas del proceso.

Menos burocracia y costos más accesibles son algunas de las ventajas de la reorganización extrajudicial en comparación con la judicial, especialmente para las pequeñas y medianas empresas.

Recuperación judicial y concordato

En la práctica jurídica, la concordata ha sido sustituida por la recuperación judicial. Sin embargo, sus acciones tienen diferencias significativas con respecto al proceso de recuperación de las empresas.

La reorganización judicial es muy flexible y deja al propio fideicomisario y al comité de acreedores la tarea de preparar y aprobar el plan de reorganización de la empresa.

El concordato es un instrumento de acuerdo entre las partes implicadas para evitar la quiebra de la empresa, que estipula ciertos plazos y pagos dentro de este período.