Significado de la paradoja

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La paradoja es lo contrario de lo que uno piensa que es la verdad o lo contrario de una opinión admitida. Una paradoja consiste en una idea increíble, contrariamente a lo que se espera. También puede representar la ausencia de conexión o lógica.

La paradoja viene del latín (paradoxum) y del griego (paradoxes). El prefijo “para” significa contrario o contrario a, y el sufijo “doxa” significa opinión. La paradoja depende a menudo de una suposición de lenguaje hablado, visual o matemático, porque modela la realidad descrita.

Por lo tanto, es una idea lógica que transmite un mensaje que contradice su estructura. La paradoja expone palabras que a pesar de tener diferentes significados se relacionan en el mismo texto, por ejemplo “Cuanto más damos, más recibimos”, “La risa es algo serio”, “La mejor improvisación es la que está mejor preparada”.

La identificación de las paradojas ha ayudado al progreso de la ciencia, las matemáticas y la filosofía. En filosofía, la paradoja es un término consagrado por los filósofos estoicos para designar lo que es aparentemente contradictorio, pero que sin embargo tiene un significado.

Las llamadas verdaderas paradojas producen un resultado absurdo aunque se demuestre que es cierto. Las falsas paradojas muestran un resultado que parece falso, así como la demostración es falsa. – Todos los caballos son del mismo color. En un conjunto en el que sólo hay un caballo, todos los caballos son del mismo color.

Una paradoja, que no es ni verdadera ni falsa, pertenece a la clase de la antinomia, que es una declaración que llega a un resultado autocontradictorio aplicando medios de razonamiento aceptables.

Figura del lenguaje

En relación con la antítesis, es una figura retórica que consiste en el uso de palabras que incluso opuestas en el mismo sentido se funden en la misma declaración, es una declaración que aparentemente es verdadera, pero que conduce a una contradicción lógica, o que contradice la intuición y la lógica común. Algunos ejemplos de la paradoja como figura retórica son: “Nada es todo”, “Estoy lleno de sentirme vacío”, “El silencio es el mejor discurso”.

La paradoja del Zenón

Las paradojas del filósofo zen consisten en argumentos que pretenden demostrar la inconsistencia de algunos conceptos como la divisibilidad, el movimiento y la multiplicidad.

Uno de los ejemplos más conocidos es la carrera entre Aquiles y una tortuga. En esta paradoja, la tortuga tiene un avance sobre Aquiles, y Aquiles nunca puede alcanzar a la tortuga, porque cuando Aquiles alcanza el punto de donde la tortuga ha salido, la tortuga ya ha avanzado. Por ejemplo, la tortuga comienza la carrera 100 metros adelante. Para cuando Aquiles alcance el punto de donde la tortuga se ha ido, ya ha avanzado otros 10 metros. Cuando Aquiles avanza esos 10 metros, la tortuga ya ha avanzado 1 metro, y así distancias infinitamente más cortas. Esta paradoja tenía por objeto desacreditar el concepto de movimiento continuo.

Paradoja temporal

La paradoja del tiempo está relacionada con la ciencia ficción, más específicamente con el tema del viaje en el tiempo. En el caso específico de la paradoja del abuelo, un individuo viaja al pasado y mata a su abuelo antes de concebir a su padre. De esta manera, como el padre del viajero del tiempo no nació, el viajero del tiempo mismo no habría nacido. Pero si el viajero del tiempo no nació, ¿cómo es posible que regresara en el tiempo para matar a su abuelo? Esa es la paradoja de esta situación.

Aprende más sobre el significado de la paradoja del tiempo.

Paradoja de los gemelos

También conocida como la paradoja del reloj, es una conclusión de la teoría de la relatividad, según la cual, considerando los gemelos A y B, si uno de ellos hace un viaje espacial, a su regreso será más joven que el otro. Esta conclusión, que parece contraria al sentido común, ha sido verificada en varios experimentos.

La paradoja de Epicuro

La paradoja de Epicuro se basa en tres características que se atribuyen a Dios: omnipotencia, omnisciencia y omnibenevolencia (benevolencia ilimitada). Epicuro afirma que ante la existencia del mal, Dios no puede presentar las tres características simultáneamente, porque la presencia de dos de ellas excluye automáticamente la tercera.

Si Dios es omnipotente y omnisciente, tiene el poder de eliminar el mal y el conocimiento del mismo, pero si todavía existe, es porque Dios no es omnibenevolente. Si Dios es omnisciente y omnibenevolente, sabe todo sobre el mal y tiene la voluntad de extinguirlo, pero como no es omnipotente, no puede eliminarlo. En el último escenario, siendo omnipotente y omnibenevolente, Dios tiene el poder de destruir el mal, y quiere hacerlo, pero no puede porque no tiene conocimiento de ello.