Significado de la muerte cerebral

      Comentarios desactivados en Significado de la muerte cerebral

La muerte cerebral, también conocida como muerte cerebral, consiste en la pérdida total e irreversible de la actividad neurológica del cerebro y del tronco cerebral.

Cuando los médicos declaran oficialmente la muerte cerebral de una persona, significa que no hay cura o que se vuelve a la recuperación. Oficialmente, la muerte cerebral es la definición legal de muerte.

La muerte cerebral puede ocurrir por varias razones en las que el cerebro sufre un gran traumatismo, lo que hace que se quede sin oxígeno y sin glucosa. En estas condiciones, la actividad cerebral comienza a marchitarse en pocos minutos, hasta llegar a una situación irreversible, en la que se decreta la muerte cerebral.

Cuando se diagnostica la muerte cerebral, es normal que algunos órganos del cuerpo sigan funcionando durante algún tiempo, como el corazón, por ejemplo, que sigue latiendo durante varios minutos.

Por esta razón, las personas que mueren como resultado de una muerte cerebral pueden donar sus órganos vitales, ya que éstos no han sufrido ningún tipo de trauma y siguen funcionando normalmente durante unos minutos.

Sólo algunas tareas básicas y primarias del cerebro, como activar la respiración del cuerpo, dejan de funcionar debido al cese de la actividad neurológica.

Para prolongar el período de actividades de los demás órganos, incluso después de que se decrete la muerte cerebral, el cuerpo de la persona se conecta a un equipo que estimula la respiración, manteniendo los demás órganos vivos durante días.

Hay algunos medicamentos que estimulan la presión sanguínea, y que también se administran para esta función, ya que ya no se hace naturalmente con la muerte cerebral.

Cuando se apagan los dispositivos que retienen la respiración del cuerpo, en pocos minutos los otros órganos comienzan a perder sus capacidades y mueren.

Mucha gente confunde la hora de la muerte del individuo como si realmente muriera sólo por apagar los dispositivos. Sin embargo, oficialmente en el informe médico y en el certificado de defunción, la muerte de la persona se declara en el momento de la confirmación de su muerte cerebral, aunque después de eso los demás órganos sigan funcionando durante días.

Diagnóstico de muerte cerebral

Para determinar la muerte cerebral es necesario seguir una serie de procedimientos previamente aprobados por la junta médica.

Entre las primeras pruebas que se hacen a la sospecha de muerte cerebral está la temperatura corporal y el examen toxicológico, para descartar la posibilidad de que algún medicamento o droga esté alterando la actividad neurológica.

Después de descartar la posibilidad y la intoxicación, los médicos realizan una serie de otras pruebas:

  • Reflejo corneal: un cerebro vivo hará que el ojo reaccione al estímulo hecho por el médico en el ojo del paciente.
  • Flácidez de los miembros: consiste en comprender si los miembros tienen alguna resistencia al movimiento.
  • Reflejo ocular/cefálico: comprueba la posición de los ojos de la persona cuando se giran de un lado a otro. Si el cerebro está muerto, los ojos permanecerán fijos. Por esta razón, esta prueba también se llama “ojos de muñeca”.
  • Asfixia: el médico presiona la tráquea del paciente si la asfixia es un signo de que todavía hay alguna señal cerebral. Sin embargo, si no sucede nada, se confirma una característica más de la muerte cerebral.
  • Apnea: es la prueba más controvertida y definitiva para definir la muerte cerebral. Consiste en apagar temporalmente los aparatos respiratorios conectados al paciente y esperar a que el cerebro reaccione espontáneamente al intento de obtener oxígeno.

Algunas personas consideran que esta prueba puede matar al paciente o dejarlo con un grave daño cerebral si no se confirma su muerte.

Ver también el significado de Distanasia y Apnea.