Significado del Corporativismo

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El corporativismo es la práctica de organizar la sociedad en “corporaciones” subordinadas al estado.

Según la teoría empresarial, los trabajadores y los empleadores deben organizarse en corporaciones industriales y profesionales, que representen diferentes intereses políticos y económicos.

La ideología del corporativismo se realizó en la Italia fascista entre la Primera y la Segunda Guerra Mundial, reflejando la voluntad del dictador del país, Benito Mussolini.

El corporativismo propone un modelo político-económico en el que el gobierno desempeña este papel mediador para mejorar la injusticia económica del capitalismo sin restricciones.

La analogía hecha con la palabra corporativismo, se refiere a la idea de que un cuerpo sólo funciona plenamente cuando todos los miembros actúan juntos.

Así, para el pleno funcionamiento de la sociedad, todos los “miembros” (en este caso, las clases) deben trabajar juntos de manera armoniosa.

¿Cómo surge el corporativismo?

El corporativismo puede manifestarse como una estrategia autoritaria, patrocinada por el Estado, bajo la cual las elites buscan manejar los conflictos socioeconómicos.

También puede surgir de una manera más liberal. Así pues, los interesados en la política nacional participan directamente en la toma de decisiones del gobierno en lugar de buscar la representación indirectamente a través de las elecciones.

El corporativismo y el fascismo

El corporativismo de la teoría económica fascista requería la organización de cada uno de los principales sectores de la industria, la agricultura, las profesiones y las artes.

Estos sectores se organizaban en sindicatos controlados por el Estado o por la administración y las asociaciones patronales, o “corporaciones”.

Cada uno de ellos negoció contratos y condiciones de trabajo y representó los intereses generales de sus profesiones en una asamblea más amplia de corporaciones, o “parlamento corporativista”.

Las instituciones corporativas reemplazarían a todas las organizaciones independientes de trabajadores y empleadores, y el parlamento corporativo reemplazaría a los representantes y órganos legislativos tradicionales.

En teoría, el modelo corporativista representaba una “tercera vía” entre el capitalismo y el comunismo, permitiendo la cooperación armoniosa de trabajadores y empresarios para el bien de la nación en su conjunto.

Ver también el significado del fascismo.

La realidad del corporativismo durante el fascismo

En la práctica, el corporativismo fascista fue utilizado para destruir los movimientos laborales y suprimir la disidencia política.

En 1936, por ejemplo, el programa económico del Partido Social Francés, de derechas y con ideales fascistas, incluía jornadas de trabajo más cortas y vacaciones pagadas por trabajadores “leales”.

Sin embargo, estos beneficios deben ser proporcionados por los empleadores, no por el gobierno.

El programa nazi “Kraft durch Freude” (Fuerza para la alegría), creado en 1933 en Alemania, que proporcionaba subsidios de vacaciones y otras actividades de ocio para los trabajadores, funcionaba con principios similares.

A finales del decenio de 1920 se promulgó en Italia una amplia legislación empresarial, por la que se crearon varios sindicatos controlados por el Gobierno y se prohibieron las huelgas.

El corporativismo en el régimen de Salazar

El régimen de Salazar en Portugal (que duró de 1933 a 1974), tomando como modelo la legislación italiana, prohibió la Federación de Sindicatos y todos los sindicatos de izquierda

Así, hizo obligatorios los sindicatos corporativos para los trabajadores y declaró ilegales las huelgas, lo que contribuyó a la disminución de los salarios reales.

El Corporativismo en Brasil (Era Vargas – 1930-1945)

Es importante recordar que dentro de la ideología corporativista las actividades sindicales, las asociaciones de clase y las actividades políticas dependían totalmente de la autorización del gobierno.

Fue siguiendo esta ideología que Getúlio Vargas unificó y transformó los sindicatos brasileños, implementando el corporativismo.

Así, desde 1934 sólo ha habido un sindicato por categoría profesional, y son responsables de responder directamente al gobierno y a sus intereses.

El corporativismo en Brasil terminó en 1946, junto con el fin de la Era Vargas. Sin embargo, los expertos en política y economía dicen que la ideología del corporativismo sigue presente en el país.

Ver también:

  • Capitalismo;
  • Principales características del capitalismo;
  • Comunismo;
  • Principales características del comunismo;
  • Lobbyist.
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